jueves, 19 de abril de 2007

Dudosa verdad de ti

Mitad de sierra seca y tierra mojada. De cumbre pequeña, pero empeñosa. De suspiros aroma a café. En cierto tiempo dudaste de tu cuerpo. Pero entregaste el vientre a una que lo tuvo igual al tuyo. No sabes qué se siente. Y quieres sentirlo. Porque te atraes tu misma desnuda sobre el viejo sofá de nueces. Te quedas pegada entre pequeñas bragas fantasma. Y te brillan las ganas de sentir lo mismo que ofreces. Te sientes diva y payasa. Te sabes mujer contra tu mujer. Por la canción del colegio. Por los pechos nuevos y tibios. Quisiste tocar el misterio. Excitar el tabú. Secar los ojos con pestañas pintadas como las tuyas. Sutil compañera. Desfiles de deseos culposos. Te fuiste a ese paseo y le tomaste la mano. El alcohol era el pretexto. Pero tuviste tanto ánimo que recorriste sus caderas. Tomaste el vino de sus labios y le diste de comer a tus falanges. Te miramos de cierto aire sin sentido. Y te dejaste recorrer por sus orejas. Le tuviste miedo porque las dos tienen nombre de mujer. Pero el deseo las dejó contentas y de ahí para adelante te olvidaste de las torres de orgasmo puro. Dejaste de lado la carta dura. El miembro patriótico que te enseñó tu madre. Te apunaste en sus rodillas y terminaste con la nariz entre sus versos. Pero nadie te llama mal. Nadie te aparta. Te puedes quedar en mis brazos. Me puedo dormir en tu costilla. Seguiras pensando en sus tobillos y de marca y torso será tu disfrute. Tu sabes Paola. Tu sabes. Por eso te dejo brillar. Porque mi pequeña me ha enseñado, lo que la tuya tiene de memorias.
Me gusta el horizonte de la Montse. Y te dejo que disfrutes de tus sueños. A mi me gusta el aroma de mujer. Quizàs a ti también. Eso nos hace iguales y tan distintos en la vida. Porque tenemos la fama que el corazón nos ordena. Porque tenemos al frente al deseo completo. Te quedas con tu aventura de mujer y rimel. Te quedas con tu fantasìa de copas altas. Te quedas con unas medias negras. Solas para ti y tu misterio. Te buscas el acomodo. Y no por eso te condeno. Sino que te te regalo mi orgullo para que hagas con el lo que quieras.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pedro, querido, lo he leído, luego vuelvo a contarte suspiros...

Las labores de madre me reclaman en estos momentos, tengo que partir rauda, te veo luego, un beso.

Anónimo dijo...

¡TE CONOZCO DESDE EL PELO, HASTA LA PUNTA... DE LOS PIES, SÉ QUE RONCAS POR LAS NOCHES Y QUE DUERMES DE REVÉS (sobre mi costilla derecha) ¡ME GUSTA LEER, ME GUSTA LA SOLEDAD, ME GUSTA ESCRIBIR, Y AMAAAAAARRRRRRR! (llorar a veces, limpia mi mente)... ¡LAS MUJERES!, MMMMM, TODAVÍA NO LO SÉ, NO LO HE PENSADO, AUNQUE NADA SE SABE, SOBRE TODO EN ESTOS TIEMPOS, POR AHORA, UNA BUENA CONVERSA CON UN HOMBRE INTERESANTE E INTELIGENTE, BUEN SEXO, CIGARRILLOS Y CAFÉ.

Buenas Noches, un beso